Por qué trabajar en el propio hogar
El comportamiento de un perro está profundamente ligado al entorno en el que vive.
El hogar no es un espacio neutro: en él se repiten rutinas, se crean expectativas y se consolidan dinámicas que influyen directamente en la conducta.
Analizar la situación fuera de casa deja fuera una parte fundamental del problema. Por eso, el trabajo a domicilio permite observar aspectos que no se perciben en otros entornos y entender mejor por qué determinadas conductas aparecen o se mantienen.



